Consorcio Nacional de los Pueblos del Tambor y el Bombo
UNESCO ha reconocido al Consorcio de los Pueblos del Tambor y del Bombo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Alcañiz es la ciudad más mediterránea de Aragón. Está situada en el centro de una extensa comarca
al sur del Ebro, a la que se denomina Bajo Aragón o Tierra Baja. El río Guadalope riega su ancho
término y envuelve el viejo núcleo urbano como si lo abrazara.
Es una ciudad dinámica, viva, con una gran actividad económica, social y cultural. En los últimos
años esta actividad se ha visto reforzada por un incipiente turismo gracias a su rico patrimonio
histórico-artístico, a su Semana Santa y a la puesta en marcha de MotorLand, quien la ha
proyectado internacionalmente dentro del ámbito deportivo.
Alcañiz posee un rico patrimonio histórico-artístico que se ha ido forjando a lo largo de los siglos.
Para ello ha sido fundamental su posición estratégica como centro neurálgico de un extenso
territorio de frontera que ha fomentado el intercambio socioeconómico y cultural.
El visitante que llega a Alcañiz desde cualquier punto lo primero que divisa es la silueta de su
castillo en la cima de Pui-Pinos. En su interior conserva uno de los mejores exponentes de pintura
mural gótica civil existentes en la península.
El entorno de la plaza de España, centro neurálgico de la ciudad, comprende un interesante
conjunto de edificios entre los que destacan la casa consistorial de estilo renacentista y la lonja
gótica. Frente a ellos, en lo alto, se encuentra la imponente iglesia barroca de Santa María la
Mayor, que fue hasta mediados del siglo XIX colegiata. En este mismo emplazamiento se ubicaba
el antiguo templo gótico del que solo se conserva su torre campanario. Entre sus paredes tuvieron
lugar en 1412 las sesiones de La Concordia de Alcañiz, uno de los hitos más importantes de la
historia de Aragón.
El entramado urbano está salpicado de diferentes construcciones religiosas como la iglesia del
Carmen (s. XVII), la de San Francisco (s. XVIII), la de Santo Domingo (s. XVI) o la de los Padres
Escolapios (s. XVIII). También antiguos edificios palaciegos que generalmente plasman la
tipología del palacio aragonés del tardo-renacimiento, como el palacio Ardid o la casa Maynar.
Otras construcciones como el Molino Mayor, actual sede del Centro Íberos del Bajo Aragón, la
fuente de los 72 caños, el Santuario de la Virgen de Pueyos o los torreones medievales que
conformaban el antiguo perímetro amurallado de la ciudad, son un ejemplo de la huella cultural y
artística que ha dejado el paso del tiempo en Alcañiz. De época más reciente podemos destacar
diversos edificios de estilo modernista, el antiguo Mercado o el Teatro Municipal, que sigue siendo
uno de los motores culturales de la ciudad.
Pero quizás el Alcañiz más desconocido es el que se esconde en su subsuelo, todo un entramado de
pasadizos subterráneos pertenecientes a distintos momentos y que han tenido un uso muy diverso.
Actualmente se pueden visitar hasta tres que parten desde la antigua nevería.
Si el visitante quiere hacer una parada en su camino podrá disfrutar de una rica y variada
gastronomía basada en productos como el jamón de Teruel (D.O.), el ternasco de Aragón, el aceite
de oliva Extra Virgen del Bajo Aragón (D.O.), la almendra o el melocotón de Calanda (D.O.). Por
supuesto, también podrá encontrar una elaborada repostería tradicional de dulces, como por
ejemplo las tortas de alma o la torta de Pascua. Otro producto imprescindible es la torta de
pimiento.
Y si el visitante busca disfrutar del entorno natural podrá hacerlo a través de distintas rutas como la
de la Estanca, las Saladas, el curso del río Guadalope o la del Camino Natural de Val de Zafán. No
olvidemos que por el término municipal encontramos vestigios de época íbera como son los
yacimientos de El Palao, El Cascarujo y El Taratrato. También existen restos de arte rupestre
levantino, destacando el conjunto de pinturas de la Val del Charco del Agua Amarga, declarado por
la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
Alcañiz es también motor, y prueba de ello es que durante casi cuarenta años mantuvo vivo uno de
los pocos circuitos urbanos de velocidad que existían en nuestro país, el Circuito Guadalope (1965-
2003). Hoy esa pasión se proyecta en MotorLand Aragón, un complejo multifuncional dedicado al deporte, la tecnología y el ocio, y que acoge anualmente numerosos campeonatos nacionales einternacionales, convirtiéndolo en un referente en el mundo de los deportes del motor.Alcañiz es una ciudad acogedora, que se deja contemplar desde muchos puntos de vista y quedacomo una huella imborrable en la memoria de quien a ella se acerca.
Platos típicos: anguilas de La Estanca con judías desgranaderas, alcachofas con tripa, chirigol, fritada con caracoles, sartenada de matanza, arroz de abadejo con patatas, codornices a la rabia, liebre con vino…
Repostería: tortetas de alma, roscones de zurra, mantecados, almendrados, galletas, harinosas ciegas, cortadillos de canela, tortas de panizo con anisetes, rosquetas de Pascua, tortas del Santo Entierro, Tetas de Santa Águeda…
La tradición de los Tambores se inició el día de Viernes Santo del año 1678, en que aparecieron por primera vez en la procesión de El Pregón por iniciativa de un cuaresmero de la iglesia colegial de Santa María la Mayor, llamado fray Mateo Pestel. Abrían el desfile tres penitentes encapuchados que llevaban respectivamente una trompeta, dos campanas y dos timbales, de modo parecido a como se pregonaban las ejecuciones capitales, y la disposición de la comitiva no varió hasta que, años después, se sumaron a los tres iniciales penitentes seis nazarenos que agitaban ruidosamente unas dobleras. Los asistentes comenzaron a salir luego, por propia iniciativa, con carracas y matracas y, con los años, comenzaron a incorporarse tímidamente los primeros tambores, que terminaron por imponerse andando el tiempo.
Las procesiones son el centro de la Semana Santa, y desde el Domingo de Ramos con la «Procesiónde la Burreta», comienza una semana de penitencia. Pero las más representativas de Alcañiz son las procesiones de El Pregón y la de el Santo Entierro ya que, además de ser las de mayor participación, son el origen del nacimiento de la tradición del tambor.
Sin duda, la Semana Santa es el acontecimiento más representativo de Alcañiz, no sólo por la belleza de sus procesiones, sino por la fuerte tradición y participación del pueblo.
Como rasgo distintivo diremos que Alcañiz es el único pueblo de Aragón donde no se tocan los bombos, sólo tambores.
Domingo de Ramos
A las once y media de la mañana se celebra la Procesión de la Burreta. Encabezada por la cofradía del Santo Entierro, se caracteriza por llevar a la burreta sobre una peana con ruedas.
Martes Santo
A las ocho y media de la noche comienza la procesión del Vía Crucis con el Encuentro. Los fieles rezan las catorce estaciones, iluminados por los faroles que acompañan a los catorce estandartes, portados por gente muy joven. La Virgen María se encuentra con el Nazareno, al que sigue la Verónica, mientras a éste lo acompañan los soldados romanos, las sibilas y la banda del Santo Entierro, entre otros.
Miércoles Santo
Los tambores acompañan a la procesión de Jesús Nazareno, que comienza a las diez y media de la noche. Acompañan a las imágenes de la Cruz Morada, el Jesús Nazareno, la Verónica y Jesús atado a la columna y recorren alternativamente la parte alta y la baja de la ciudad.
Jueves Santo
A las diez y media de la noche tiene lugar la sobrecogedora Procesión del Silencio, en la que el ruido de los tambores es lo único que se escucha durante la procesión. También destaca por la participación de penitentes con sus cruces. Las imágenes que forman el cortejo son el Cristo del Silencio, que es transportado en una peana decorada con claveles blancos; la Virgen de las Lágrimas, vestida con un manto de terciopelo negro y que va bajo palio sobre una peana decorada con claveles blancos, y la Piedad, seguida por grandes antorchas alimentadas con alcohol.
Viernes Santo
Los tambores se concentran a las doce del mediodía en la plaza de España, de donde sale la procesión del Pregón una hora más tarde. Se caracteriza por los estandartes que acompañan a la comitiva: representan al Santo Entierro, las doce tribus de Israel y los cinco continentes. Por la noche, es el turno de la procesión de la Soledad, que sale a las ocho de la tarde. En ella, los tambores acompañan al cortejo formado por las Sibilas, las peanas del Cristo Yacente y las Esclavas o los estandartes de las Siete Palabras entre otros. A medianoche, las cuadrillas de tamborileros se concentran para tocar durante toda la noche.
Sábado Santo
A las cuatro de la tarde se inicia la procesión del Santo Entierro. En ella participan muchas de las imágenes sacadas en procesión los días anteriores, acompañadas de otras como Moisés y Abraham, la Samaritana, el Cristo Yacente, las Hebreas o la Virgen de los Dolores. La procesión acaba con el sellado del sepulcro en la Plaza de España.
Domingo de Resurrección
A la una de la tarde comienza la procesión de las Palometas. Después de celebrarse una misa en Santa María la Mayor, sacan el Santísimo (la Custodia) en procesión por las calles de Alcañiz. Cuando llega a la Plaza de España se encuentra con la Virgen del Carmen, que sale en procesión desde la parroquia homónima acompañada de la «granada». Una vez el encuentro se ha producido, la granada se abre, liberando a las palomas que contiene en su interior.
Abril
San Jorge: Es el patrón de los aragoneses. Ese día se celebra la leyenda de San Jorge, con una representación del momento en el que el santo consigue vencer al dragón.
Fecha: 23 de Abril.
Septiembre
Virgen de los Pueyos: Son las fiestas patronales de Alcañiz. El acto central es una romería al santuario de la virgen, pero también se celebran otras actividades como verbenas, folclore o juegos tradicionales, entre otras.
Fecha: 9 de Septiembre.
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